dissabte, 7 de novembre de 2009

El hombre es un gran faisán en el mundo

La cruz de plata

  Amalie està sentanda en el suelo. Las copas de vino se alinean una tras otra según su tamaño. Las copitas de licor centellean. Las flores lechosas en las barrigas de los fruteros se han atiesado. Pegados a la pared hay varios floreros. En una esquina està el jarrón.
Amalie sostiene la cajita con la lágrima en su mano.
Amalie oye en sus sienes la voz del sastre: "Él nunca hizo nada malo". En la frente de Amalie arde un rescoldo.
Amalie siente la boca del policía en su cuello. Huele su aiento aguardentoso. El polícia oprime con sus manos las rodillas de Amalie. Le levanta el vestido. "Ce dulce esti"*, dice. su gorra está junto a sus zapatos. Los botones de su chaqueta relucen.
El policía se desabrocha la chaqueta. "Desvístete", dice. Bajo la chaqueta azul hay una cruz de plata. El cura se quita la sotana negra. Levanta un mechón de la mejilla de Amalie. "Límpiate el lápiz de labios", dice. El policía besa el hombro de Amalie. La cruz de plata se desliza ante la boca. El cura acaricia el muslo de Amalie. "Quítate las enaguas", dice.
Amalie ve el altar a través de la puerta abierta. Entre las rosas hay un teléfono negro. La cruz de plata cuelga entro los senos de Amalie. Las manos del policía le oprimen los senos. "!Qué manzanas tan bonitas tienes!", dice el cura con la boca húmeda. El pelo de Amalie se derrama por el borde de la cama. Bajo la silla estan sus sandalias blancas.
...

Aquest capítol de l'obra Der Mensch ist ein grosser Fasan auf der Welt és estremidor, tot el llibre traspua duresa, crueltat i realisme, amb un llenguatge senzill aconsegueix que hom es faci una imatge clara del món que va viure Herta Müller. De les dificultats de l'entorn, de la miseria econòmica i moral de molts dels personatges. També els relats de Niederungen (En Tierras bajas, editat per Siruela) retraten el món rural en tota la seva duresa. La obra d'aquesta autora, i salvant les distàncies, ens transporta al nostre món rural tan ben retratat per Víctor Català.


Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada